Gestionando el activismo en las empresas
Hoy en las organizaciones, grandes y pequeñas, comienzan a verse cada vez con más frecuencia los “grupos de activistas”. Suelen ser grupos autoconvocados que, en algunos casos promulgan la consciencia ambiental y animan a juntar tapitas o a reducir residuos. En otros casos buscan sensibilizar sobre las necesidades de la comunidad, organizando colectas y acciones de voluntariado. También existen esos grupos que “celebran la diversidad”.
Cuando mis clientes me consultan por este tema, suelen acompañarlo con un poco de preocupación. “¿Qué hago con esto? ¿Les dejo seguir? ¿Y si me traen problemas legales? ¿Y si me arman un sindicato?”
Siempre es mi intención invitar a la reflexión, a encontrar formas de crecer en conjunto pero fundamentalmente les recuerdo el enorme impacto positivo que este tipo de iniciativas tiene en el compromiso de las personas y, en consecuencia, en la rentabilidad del negocio. Ese suele ser el momento en el que pasa la ansiedad y cambian las caras de preocupación. Ahora sí, nos podemos poner a trabajar. A pensar en esas formas de crecer en conjunto. Y de hacer crecer al negocio, claro.
¿Pasa algo así en tu empresa? Contactame.

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